Proceso


Proceso Diocesano de Renovación y Evangelización



Elementos del Proceso


Elementos del Proceso

Etapas del Proceso


Etapas del Proceso

Al finalizar el año 2018, nosotros como Pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Socorro y San Gil, por medio de: la oración personal y comunitaria, la permanente animación bíblica y misionera, la formación de los Agentes servidores de la pastoral, el fortalecimiento y dinamismo de los niveles pastorales y la celebración del congreso Eucarístico Diocesano, hemos:

1- Fortalecido las CEM e implementado las zonas pastorales en todas las parroquias.

2- Reconocido, activado y fortalecido el Don de la Ministerialidad Eclesial.

3- Vivido la experiencia de una mayor cercanía a la familia en sus realidades concretas.

4- Conocido, celebrado y vivido los sacramentos del Orden Sacerdotal, el matrimonio y la Eucaristía.

5- Identificado las líneas del camino que seguirá el PDRE al terminar la última fase de la tercera etapa.

Con el fin de avanzar en nuestro camino de madurez en la fe para llegar a ser comunidad creyente en Cristo Jesús, que ha optado por los valores del bien común, el amor por la vida en todas sus manifestaciones, la sostenibilidad ambiental para la vida, la paz y la honestidad, como frutos de su conciencia y misión de ser “semillas en la tierra del Reino de Dios.



JUSTIFICACIONES


Desde 1985, la Diócesis de Socorro y San Gil asume un Proceso orgánico de renovación y Evangelización que promueve la participación y organización integral de sus comunidades, mediante la acción comprometida de Obispos, Sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos, lo que ha contribuido a la paz de la Región, y a que se perciba un ambiente de acogida, aceptación y respeto por lo religioso y un cierto sentido de pertenencia a la Iglesia por parte de una buena porción del Pueblo, Sin embargo, el testimonio y compromiso como pueblo de Dios no ha alcanzado a transformar integralmente las realidades sociales, económicas, culturales, ecológicas y políticas, como consecuencias de la separación entre la fe y la vida. Por lo tanto reconocemos que aún no hemos llegado a la comunión de comunidades organizadas y ministerialmente corresponsables.



Una comunidad Diocesana consciente de su ser Iglesia Pueblo de Dios, organizado en comunidades eclesiales y zonas pastorales, que se congrega de forma permanente, lee, reflexiona y ora la Palabra de Dios, vive el servicio y la caridad, refleja con su testimonio de vida las exigencias de los Sacramentos que celebra, es un pueblo que transforma su realidad, se desarrolla integralmente y crece de forma permanente en la vivencia de los valores del Reino.



Es necesario pasar:

• De comunidades que expresan su religiosidad de manera individual y sin compromisos concretos, a verdaderas comunidades de fe, que se reúnen para la oración y el encuentro con la Palabra de Dios y que se esfuerzan por una vivencia permanente de los valores del Reino.

• De experiencias misioneras solo programáticas, al verdadero gozo de sentirse en estado de misión permanente.

• Del solo conocimiento doctrinal de los sacramentos, a una experiencia gozosa de su celebración que lleve al Pueblo a renovar su amor por el seguimiento de Cristo en el servicio generoso a los hermanos.

• Del individualismo y encerramiento de personas que participan de forma esporádica en eventos multitudinarios, a verdaderas experiencias de vida en comunidades, donde todos son importantes y aportan al bienestar y desarrollo de las mismas.




1- Tipo de acción pastoral: Privilegiar una evangelización misionera, que sea camino de fe, en proceso permanente, sistemático, orgánico, único y diferenciado.

2- Destinatarios de la acción pastoral: La Acción Pastoral debe dirigirse y convocar permanentemente a todos los bautizados y personas de buena voluntad, como comunidad humana y comunidad Iglesia, una y diferenciada, en forma global, sistemática y progresiva.

3- Agentes o servidores de la acción pastoral: El sujeto de la Acción Pastoral son todos los bautizados, cada uno según sus posibilidades, los dones, carismas y ministerios que el Espíritu Santo concede a cada uno.

4- ¿Qué pedagogía se utiliza para la acción pastoral? Se utiliza el método de confrontación entre la vida y el Evangelio y, por lo mismo, se va formando a los agentes de pastoral a través de la misma acción.

5- ¿Qué organización exige esta acción pastoral? Crear estructuras organizativas que sean comunitarias, participativas, dialogales y orgánicas para que todos los bautizados, en la línea de la comunión, se organicen en condiciones reales de participación, diálogo y corresponsabilidad.




1- El 90% de las parroquias de las Diócesis están organizadas en zonas pastorales, lo que favorece una mejor prestación de los servicios necesarios para el desarrollo y promoción integral de sus habitantes.

2- Ha aumentado en un 40% los Agentes de pastoral al servicio de las CEM.

3- Las CEM se han fortalecido en su organización y ha crecido el número de familias que participan de sus encuentros y realizan acciones concretas en favor de los más necesitados.

4- La Diócesis tiene organizada en un 80% la formación básica, específica y especializada.

5- El 70% de los servidores de la pastoral, han hecho su discernimiento ministerial y han pedido al Señor Obispo la admisión al ministerio para el que el Pueblo los ha ido confirmando, y el Señor Obispo ha conferido los diversos ministerios a quienes sean considerados dignos.

6- El 90% de los habitantes de la Diócesis han sido sensibilizados sobre el valor de los Sacramentos del Matrimonio, el Orden Sacerdotal y la Eucaristía.

7- Todos los servidores de la Pastoral han recibido formación catequética sobre los sacramentos del Matrimonio, el Orden Sacerdotal y la Eucaristía.

8- Todas las parroquias de la Diócesis tienen organizado el Comité de pastoral familiar.

9- Todos los Servidores de la Pastoral Diocesana (Sacerdotes, Religiosos, Religiosas y Laicos) hemos optado por una pastoral familiar de cercanía y acompañamiento en sus realidades concretas.

10- El 90% de los habitantes de la diócesis han participado en la elaboración del nuevo plan de pastoral de la Diócesis.

11- En todas las parroquias se ha celebrado y vivido el congreso Eucarístico Diocesano.

12- El 90% de los Servidores de la pastoral han participado en las diferentes acciones misioneras planificadas a nivel parroquial, arciprestal y diocesano.

13- Se ha elaborado el proyecto comunitario de pastoral.

14- Todos los habitantes de la Diócesis han sido sensibilizados y muchos han optado por los valores del bien común, el amor por la vida en todas sus etapas, la sostenibilidad ambiental, la paz y la honestidad.




Cuando decimos: “Al finalizar el año 2018”, estamos indicando el tiempo, es decir, el CUÁNDO habremos alcanzado los logros propuestos.

Cuando decimos: “Nosotros como pueblo de Dios que peregrina en la Diócesis de Socorro y San Gil”, estamos indicando EL SUJETO que está llamado, que es convocado a disfrutar los logros de los énfasis señalados. Y queremos dejar en claro, que por este pueblo entendemos:

• Las personas y comunidades que viven las exigencias de su bautismo

• Las personas y comunidades que se dicen creyentes, pero no practicantes

• Las personas y comunidades que pertenecen a otras confesiones, o las que se declaran ateas.

Cuando decimos por medio de: estamos indicando el CÓMO o los medios que serán implementados o fortalecidos a nivel Diocesano para el logro de los énfasis señalados. En nuestro caso esos medios son los siguientes:



La vida y misión de Jesús siempre estuvo animada por la oración, en su oración busca en primer lugar hacer la voluntad de Dios por encima de todo, (Mt. 26, 39) En la oración encontramos a Dios, que nos ofrece su gracia para cumplir lo que nos pide, es por tanto el medio indispensable y primordial en todo nuestro quehacer pastoral, es importante que en la planificación y programaciones se perciban momentos fuertes de oración.



la animación bíblica de toda la pastoral ha de ser uno de nuestros mayores esfuerzos para que la Palabra de Dios ocupe un puesto central en la vida de la Iglesia, de ahí la importancia de ayudar a nuestro Pueblo a crecer en el conocimiento y amor por la Palabra de Dios. La permanente animación misionera brota del espíritu de Aparecida y ha sido asumida en nuestra Diócesis a través del camino misionero que ha de ser fortalecido permanentemente y del énfasis especial de la formación en discipulado misionero. El énfasis misionero es primordial en nuestra tarea pastoral y debe llevar a que todos los bautizados sean conscientes de su compromiso misionero propio de los sacramentos del Bautismo y la Confirmación.



La formación de los Discípulos misioneros es una opción Diocesana que asumiremos desde estos tres niveles: la formación básica, a la cual han de acceder todos los servidores de la pastoral y que en el momento es ofrecida por la vicaría de pastoral diocesana con ayuda de la cartilla “Formación en discipulado misionero”. La formación específica, corresponde a cada nivel de pastoral en la que se capacita a sus propios Agentes con miras a la ministerialidad en su respectivo nivel. La formación especializada, que corresponde al departamento de ministerialidad y se ofrece a través del Instituto de formación para el laicado; a éste corresponde la formación para los ministerios del lectorado, el acolitado y el diaconado permanente.



Como bien sabemos, los departamentos y niveles de pastoral son los canales que fortalecen la comunión y contribuyen a que el trabajo pastoral sea orgánico y con la participación de muchos. Es urgente fortalecer estos niveles y darles mayor dinamismo desde las delegaciones diocesanas y comités parroquiales bien constituidos. Es en este dinamismo de organización y servicio pastoral donde los laicos descubren la razón de ser de la ministerialidad y se preparan para dar ese paso importante en su vida y servicio a la comunidad.



Es el momento celebrativo por excelencia en el que se verifica los logros alcanzados en una comunidad con conciencia de Pueblo de Dios organizado en comunidades eclesiales y se reconocen los ministerios que han surgido a lo largo del proceso diocesano.

Seguidamente encontramos la expresión HEMOS, que nos vincula a todos con los QUE de la meta y que se convierten en unas opciones Diocesanas y líneas de acción que todos estamos llamados a asumir camino al ideal diocesano y que han de estar reflejadas en los diferentes niveles de pastoral, en nuestro caso los principales LOGROS que queremos alcanzar son los siguientes:



El llamado que el Señor nos hace a fortalecer las CEM en nuestra Diócesis brota del sentir del Pueblo de Dios que reconoce en la organización comunitaria y concretamente en las CEM un ámbito propicio para la lectura y meditación de la Palabra de Dios, la vivencia de la fraternidad, la oración comunitaria y el compromiso misionero. Es por esto que la planificación y programación de las acciones pastorales en esta fase del proceso deben estar orientadas a este fin.

Tenemos que mirar con mayor cuidado y atención la experiencia de las CEM que hemos implementado en nuestra Diócesis y buscar las estrategias necesarias para un acompañamiento cercano y un fortalecimiento y formación de los servidores en este nivel. En cuanto a implementar las zonas pastorales en todas las parroquias, será un paso más en el camino que tiene como meta las CEBs. Buscamos que al finalizar la fase ya todas las parroquias de la Diócesis cuenten con esta importante estructura de participación y organización comunitaria. Zonas pastorales organizadas para una mejor atención pastoral de la comunidad.



Han pasado ya treinta años desde que se asumió el PDRE en nuestra Diócesis de Socorro y San Gil y son muchos los laicos que durante este tiempo han servido con generosidad a la tarea de la evangelización. Es importante que su servicio sea reconocido como ministerio eclesial en su respectivo nivel y que además algunos de ellos empiecen un proceso de formación camino a los ministerios instituidos por la Iglesia (Lectorado, Acolitado y el diaconado permanente)

Nos dijo san Juan Pablo II: “Es necesario que la Iglesia del tercer milenio impulse a todos los bautizados y confirmados a tomar conciencia de la propia responsabilidad activa en la vida eclesial. Junto con el ministerio ordenado, pueden florecer otros ministerios Instituidos o simplemente reconocidos, para el bien de toda la comunidad, atendiéndola en sus múltiples necesidades” (NMI 46).

ILUMINACION PASTORAL: A cada cual se le concede la manifestación del Espíritu para bien de todos. (1 Cor 12,7-11) Ministerios laicales obedece al cambio de conciencia eclesial iniciado en el Concilio y prolongado en nuestra misión pastoral.

El ministerio laical tiene relación con el ministerio ordenado, con la Comunidad Cristiana y es asunto de carácter eminentemente pastoral Desde el comienzo la Iglesia la Iglesia ha desarrollado una importante variedad de servicios, funciones y tareas. Son los ministerios: Diversidad, creatividad, complementariedad de acuerdo a las necesidades reales de la Comunidad (Hch 1, 12-26)

La Comunidad Cristiana tiene derecho a poseer los ministerios y ministros que necesita. Y para alcanzar un ministerio se necesita 1) el estímulo y la formación por parte de la Comunidad 2) La aceptación y envío por parte de la Autoridad eclesial legítima. Los ministerios laicales tienen duración temporal.

Los ministerios laicales no son una prolongación del ministerio ordenado. Su fundamento son los sacramentos de la iniciación cristiana: BAUTISMO Y CONFORMACIÓN. Laicos en la vida y misión de la Iglesia siempre desde su condición de laicos.

Los ministerios laicales no son suplencia por falta de clero. Ellos tienen su lugar propio dentro de la Iglesia.


EN LA IGLESIA EXISTEN:

• Ministerios ordenados (Diaconado, Presbiterado, Episcopado).

• Ministerios laicales Instituidos: Lectorado y Acolitado. Para ser instituidos en estos ministerios es requisito indispensable que el candidato haya recibido una capacitación especializada, posea una competencia demostrada, testimonio de vida y aceptación pública al interior de la Iglesia- comunidad. Que el Obispo lo llame, así el carisma personal se convierte en ministerio eclesial. Que el candidato de alguna manera esté muy vinculado al plan pastoral.

• Ministerios no instituidos pero que de alguna manera tienen carácter oficial, más o menos permanente: Son los que se pueden llamar RECONOCIDOS; otras veces ocasionales. En algunas Diócesis se llaman laicos con misión especial: Proclaman la palabra, animan el canto y la oración sirven en torno al altar. En estos casos son hombres o mujeres: que hayan ejercido el ministerio reconocido por un tiempo suficientemente extenso. Que tenga suficiente capacitación espiritual e intelectual.



“La familia es un recurso inagotable y una fuente de vida para la pastoral de la Iglesia”. “Cada Iglesia local y, en concreto, cada comunidad parroquial debe tomar una conciencia más viva de la gracia y de la responsabilidad que recibe del Señor, en orden a la promoción de la pastoral familiar. Los planes de pastoral orgánica, a cualquier nivel, no deben prescindir nunca de tomar en consideración la pastoral de la familia”. (FC No. 70) Nos proponemos implementar el comité de pastoral familiar en todas las parroquias de la Diócesis con el fin de brindar un acompañamiento más cercano a todas las familias de la parroquia en sus realidades concretas que son de gozo y esperanza pero también de dolor y sufrimiento.



Esta fase nos exige una catequesis permanente, iluminada por la Palabra de Dios y el Magisterio de la Iglesia, que nos permita a todos, conocer a profundidad los sacramentos Orden Sacerdotal, Matrimonio y Eucaristía. El conocimiento de los Sacramentos nos llevará a descubrir el don y la gracia que hay en ellos y por tanto a que los amemos más, los celebremos con mayor gozo y nos esforcemos por llevar una vida conforme a sus exigencias.



A lo largo de esta fase tendremos que identificar entre TODOS, cuales serán la líneas del camino que seguirá nuestro PDRE al terminar la tercera etapa, esto se hará mediante la elaboración del Modelo de Situación, Ideal, de Diagnóstico y Modelo Operativo. Nuestra Diócesis en comunión con la Iglesia Universal y el espíritu del Continente Latinoamericano, ha venido atendiendo el llamado a la Misión y en esto hemos dado pasos muy importantes, sin embargo aún falta mucho. Es por eso que en la elaboración del nuevo Plan la Animación Misionera será primordial.

Cuando decimos: “con el fin de avanzar en nuestro camino de madurez en la fe para llegar a ser comunidad creyente en Cristo Jesús, que ha optado por los valores del bien común, el amor por la vida en todas sus manifestaciones, la sostenibilidad ambiental para la vida, la paz y la honestidad, como frutos de su conciencia y misión de ser semillas en la tierra del Reino de Dios.,” nos estamos refiriendo a la Finalidad de la Meta, es el fin último de nuestra acción pastoral, es el ideal querido y soñado por todos, “ser comunidad creyente en Cristo Jesús” donde se ama de verdad y se viven los valores del Reino. Por ese ideal tenemos que entregarlo todo y esforzarnos al máximo por alcanzarlo, con la certeza de que no se logrará de inmediato, porque es el tiempo y proyecto de Dios en el que nosotros somos solo instrumentos, pero por el que tenemos que trabajar con todas nuestras energías. Buscamos que en esta fase del proceso nuestra opción por los valores del Reino estén reflejados en un esfuerzo constante por conseguir que TODOS los habitantes de nuestra Diócesis asuman como propios entre otros los siguientes valores:

• Bien Común.

• Amor por la vida en todas sus manifestaciones.

• Sostenibilidad ambiental para la vida.

• Paz, camino de seguimiento a Jesucristo.

• Honestidad.